4. CÓMO OBTENER EL BRONCE TARTÉSICO

Para generar el bronce el método es, de acuerdo con Wikipedia, "mezclar el mineral de cobre -por lo general calcopirita o malaquita- con el de estaño (casiterita) en un horno alimentado con carbón vegetal. El dióxido de carbono resultante de la combustión reducía los minerales a cobre y estaño que se fundían y aleaban con 5 a 10% de peso de estaño". No menciona que pueda hacerse con calcosina, pero la calcopirita era omnipresente en las minas del área del Guadalquivir.
Tendríamos que saber también cómo llegaba el mineral desde las Casitérides, si en forma de casiterita o ya reducido a estaño. De nuevo según Wikipedia, para obtener el estaño metal a partir del mineral (óxido de estaño) es necesario molerlo y enriquecerlo en dióxido por flotación, tostarlo y calentarlo con coque en un horno de reverbero. Principalmente, supongo, será una cuestión de peso para las naves; creo que lo más sencillo sería traer el metal, para mejorar el rendimiento. Tal vez sea necesario buscar los hornos disponibles en las minas de Cornwall, y ver después cómo se genera el bronce a partir del estaño ya aislado. En ese caso, necesitaríamos un cobre también aislado mediante crisoles en la mina; este procedimiento sí era conocido en diversas áreas del Mediterrano, e incluso en la América precolombina.

Las minas de cobre, como la de Aznalcóllar al norte de la Algaida, o la de Río Tinto quince kilómetros más allá, suelen estar formadas por una serie de capas. En la superficie existe una capa de cuprita y melaconita (dos tipos de cobre oxidado) con áreas ocasionales de cobre nativo, las más fáciles de ver. Este es el área de la cual es se extrajo el cobre en la antigüedad, los óxidos mediante hidrometalurgia y el escaso pero vistoso cobre nativo en los denominados "hornos de fosa".
Esta capa es, desgraciadamente, mucho menos espesa que las situadas debajo, las del cobre sulfurado, que suponen un 80% del total. Incluyen la pirita cúprica o calcopirita, el más rentable (y que no es ese mineral metálico doradito verdoso tan espectacular, que viene en todos los juegos de minerales; ése es la pirita ferrosa), calcosina, covellina, malaquita (la piedra azul verdosa de los escarabajitos egipcios), bornita y azurita. Esta es la miga del asunto; es la capa de la cual se obtiene por pirometalurgia el cobre hoy día, en esa especie de anillos aterrazados que se pueden ver en las minas al aire libre actuales (el cobre no se extrae mediante túneles).
Y utilizar esa gran capa no era algo fácil, por lo que se cree que hacia 3500 aC se produjo un declive en la producción del cobre ya que comenzaron a agotarse los carbonatos de cobre. Pero entonces fue cuando surgió ese bronce (o cobre) arsenical, que sí se obtenía a partir de las formas del sulfuro de cobre, es decir, de la capa de abajo, la importante.
Fue hacia 3000 - 2500 aC que comenzó la verdadera Edad del Bronce, al descubrirse el bronce real, la aleación de cobre con estaño; tal vez en Tartessos se descubrió un sistema rentable para aprovechar la calcopirita o la calcosina. Y el final coincide con la explosión de Thira, hacia 1200 aC, que tuvo que ver quizá con la interrupción de la vía principal de entrada del estaño, la tartésica. Obligados por la necesidad, fue en esa época en la que los pueblos del oriente comenzaron a producir el hierro metálico, avanzando progresivamente por el Mediterráneo hacia el oeste, barriendo poco a poco al imperio del bronce tartésico, y dando final, hacia el 600 aC, a la Edad del Bronce y a la riqueza legendaria de Tartessos.
Un argumento más para el final de la Edad del Bronce sería la pérdida de la fórmula, esa "ley del oricalco". Siendo ya innecesaria, se perdería en el olvido. De hecho, es histórico que los romanos no eran ya capaces de aprovechar eficazmente las capas de sulfuro de cobre disponibles en las minas, que finalmente se abandonaron.
Las técnicas actuales de obtención del cobre son las siguientes. La hidrometalurgia empleada en los óxidos de cobre (conocida hoy como Sx-Ew), muy poco usada hoy día, consiste en una lixivación [triturado y concentrado por flotación], seguida de un fundido en un horno de reverbero, con lo que se puede generar cobre de una pureza hasta del 98% (hoy día, claro). [Por su parte, los hornos de fosa empleados para el cobre nativo...]. Finalmente, la pirometalurgia que se aplica a los sulfuros consiste en una fundición en horno, con un afino posterior.
Ninguna de las técnicas parece excesivamente compleja para haberse utilizado en la antigüedad; quizá la emisión de gases en la última, no lo sé. Por lo que entiendo, en todas las técnicas se añade hoy día un refino mediante electrólisis, supongo que basado en la gran capacidad conductora del cobre, que sirve hoy para pasar de ese 98% a barras de una pureza del 99,9%, nada menos.
Leo además que el mismo bronce, una vez aleado, puede templarse como el acero; para ello se calienta hasta 600° y luego se enfría con rapidez; con ello se disminuye la dureza del bronce (aunque no sé que sucede con su resistencia).
Para resumir, de lo que he entendido hasta ahora, creo que lo más probable es que los tartesios hubieran descubierto una forma de pirólisis que les permitiera obtener, para empezar, cobre de una pureza muy alta de las minas de Aznalcóllar y Riotinto. Bajarían la calcopirita o calcosina de las minas, y en hornos como los de Tejada la Vieja [comprobar] se obtendría el cobre, que trasladaran en una suerte de lingotes a unas pocas factorías de fundido, de la cual la principal sería la de la Algaida. Digo pocas, porque tendrían el objetivo de guardar el secreto, la ley. Quizás era la única factoría, protegida en la ciudad.
Lo del estaño no lo tengo tan claro, debería tomar algún dato más para saber si se trasladaría como metal, lo cual parece más eficaz, pero que hace mucho más vulnerable la captura del "secreto" de la ley, ya que de obtenerse nativo resultaría sencillo probar a alearlo con el cobre, el metal más usual entonces. De todas maneras, no parece complicado tampoco obtener el metal de la casiterita, por lo que la única manera real de impedir la obtención del bronce tartésico es bloquear el acceso al comercio del estaño.
¿Cual sería, pues, el "secreto"? Bien, uno de los secretos, probablemente el principal, sería el lugar de obtención del estaño, las Casitérides. Es decir, un "mapa" de las minas. Me parece que, además de nuestro "mapa del tesoro", tendremos que imaginar otro para la localización de las Casitérides...
Creo, de todas maneras, que habría algo más, una fórmula para la obtención del bronce tartésico, del oricalco. Tal vez las minas del área del Guadalquivir estén constituidoa por un mineral mayoritario o necesiten una técnica de pirometalurgia ligeramente diferente. Nuevos tema a investigar.
Por supuesto, en los pilares de oricalco del templo de Poseidón sito en la ciudad están escritos los secretos de su fórmula, y relatada la ruta a las Casitérides. Ahí, debajo del pinar, esperando.
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